LA IMAGEN MÁS ANTIGUA DE VILLASECA QUE LOS MEDICI POR FORTUNA NOS DEJARON
El joven
príncipe Cosme de
Médici, después COSME III GRAN DUQUE DE LA TOSCANA, durante su VIAJE POR ESPAÑA Y PORTUGAL, hizo parada en nuestro pueblo, lo cual supuso para
nosotros un enorme privilegio.
Retrato de Cosme III de Médici por Jan Frans
van Douven
Este viaje
comenzó con su desembarco en Barcelona, recorriendo de norte a sur junto a todo
el séquito de nobles y personas ilustres que lo acompañaban, gran parte de
nuestro país y del vecino Portugal, terminando este en Santiago de Compostela
desde donde continuaron por mar hacia Flandes.
De cada
ciudad, pueblo o paraje donde hacia parada tanto para visitarlo como para
descansar, dejaron unos fantásticos reportajes, impensables en esa época sobre
todo para lugares como Villaseca y Aceca.
El
encargado oficial de hacer las crónicas escritas de los lugares visitados,
fue Lorenzo Magalotti, que también iban acompañadas de unas excepcionales imágenes en
láminas a carboncillo hechas por Pier Maria Baldi.
El
conjunto de crónicas y dibujos forman una magnífica obra que se conserva en
la Biblioteca Medicea
Laurenciana de
Florencia, a la cual hemos tenido acceso. Desde estas líneas, damos las gracias
encarecidamente a su Dirección, por el excelente trato hacía nosotros. En el
año 1.933 se publicó una adaptación de la obra titulada Viaje de Cosme de Médici por España y Portugal
(1668-1669), edición y notas. Sus autores fueron Ángel Sánchez Rivero y Angela Mariutti.
Hacer
parada en Villaseca no
creemos que fuera casualidad, en un viaje de una persona tan ilustre, esta
estaría más o menos prevista. En nuestro pueblo la comitiva se detuvo durante
el trayecto de Aranjuez a
Toledo. Recordemos que en esa época existía el Palacio de Aceca, propiedad de los Reyes, de
lo cual estarían informados, a la vez que Villaseca era señorío del Marquesado de Montemayor, fieles a la causa real desde siempre como
demostraron en la Guerra de las Comunidades de Castilla. En su crónica, Magalotti, cita varias veces el
marquesado confundiendo incluso el nombre del Monte de Magán con Monte Mayor, por eso creemos que
estaban bien informados, a pesar de que nos consta que en la medida de lo
posible el príncipe prefería viajar de incógnito y sin muchos privilegios.
Villaseca
siempre fue parada obligada para viajeros al ser pueblo llano y pasar por ella
importantes vías de comunicación de la época, como el camino Real de Toledo a Aranjuez.
Hay constancia del paso de Miguel
de Cervantes por nuestro pueblo y hacer parada en la plaza
que hoy lleva su nombre, en el camino de Toledo a Alcalá.
Esta es la
crónica oficial de Lorenzo
Magalotti, aunque sabemos que algunos miembros más de la comitiva,
dejaron extraoficialmente relatos incluso más detallados de los lugares en sus
diarios personales, que también se conservan en el Archivo del Estado de Florencia.
VILLASECA
Es
un lugar de trescientas casas compuesto por casas bajas, calles y plazas más
allá del amplio camino. Eso mismo hemos observado en toda España. Además las
ciudades grandes y antiguas sufren mucho el calor y eso les obliga a encajar
las construcciones con la necesidad de defenderse de él. El pueblo es del
Marqués de Montemayor de la Casa Silva, que tiene una residencia allí, lo que
sería muy razonable si no fuera porque va a quedarse en ruinas en poco tiempo.
También existe una iglesia de fachada de ladrillo manufacturado y campanario
bien construido. Durante todo el camino hasta Villaseca son cuatro leguas, se
puede decir que se fue sobre terreno plano. Saliendo de las grandes calles de
Aranjuez, durante dos leguas todo parece estéril y nada más se ven arbustos
dispersos y setos bajos. A continuación se atraviesa el Tajo en una barcaza
baja, estando destruido el puente cercano al cruzar se llega a un lugar llamado Alhóndiga que en su conjunto se
compone de dos cabañas una grande y una pequeña, y una nueva iglesia que aún no
tiene uso sagrado. De aquí hasta Villaseca es todo llano, fértil y cultivado de
forraje con unos montículos de trazos en la distancia. Cerca de Villaseca, a
media legua se pasa por dos lugares, uno a mano izquierda en medio de una alta
garganta de dos colinas desnudas llamado Monte Mayor, título de marqués de
Montemayor y otro en la mano derecha, que pertenece a la casa del Rey y se
llama ACECA donde tiene casa el Rey también. Esta se encuentra en la cima de
una colina la cual da al Tajo. En torno a ella dicen que hay puntos muy fuertes
habitado por lobos, por lo que pasa el Rey a cazar cuando está en Aranjuez. Por
el exterior parece un buen edificio cuadrado, y la arquitectura noble. Poco más
abajo hay otro de igual forma, pero aparentemente menor, que fue construido por
la conveniencia de la Corte y del personal de servicio.
Desde Villaseca a Toledo hay otras
tres leguas de caminos por campo llano, tierras fructíferas y bien trabajadas,
tanto que dicen que en años buenos su rentabilidad anual es de sesenta por uno.
Por el medio discurre el Tajo, cuyas orillas están todas cubiertas por altos
álamos. Pasa por Mocejón, un pueblecito de casas medio derruidas, y se deja a
un lado Bargas a la izquierda y Magán a la derecha; bajo Toledo, en torno a
media legua se comienza a subir una colina muy fácil, que conduce hasta la
puerta de la ciudad donde se llegó ya de noche.
Villaseca y Ozecha (Aceca), manuscrito original de Lorenzo Magalotti
(Viaje de Cosme de Médici por España y Portugal 1668-1669)
Biblioteca Medicea Laurenciana.
La crónica oficial se centra más en describir el paisaje que va viendo a
su alrededor Lorenzo Magalotti, pero en su diario personal cita lo siguiente: “Martes 27 de noviembre, se fue a comer a
Villaseca al hermoso castillo de Monte Mayor, y toda la tierra está bien
cultivada, pero el trigo está perdido pues desde hace dos años no estaba
lloviendo lo suficiente”. Con esto podemos afirmar que el
príncipe Cosme de Médici, fue
recibido en Palacio por el V
Marqués de Montemayor Juan Francisco de Silva y Ribera.
Fue una
extraordinaria suerte que tal personaje, importantísimo de la época, llegara a
recalar en nuestro pueblo y dejara constancia de lo que éramos en aquellos
años, que no dista mucho de lo que ahora somos.
Se puede
ver que la silueta del pueblo es, prácticamente la misma que hoy en día.
El HOSPITAL DE SAN BERNARDO ya está construido, la espadaña no aparece, se
levantó unos años más tarde, por los datos que tenemos por esas fechas estaba a
punto de terminarse en su totalidad.
La IGLESIA que aparece es la
primitiva a la que ahora tenemos. Unos diez años más tarde comenzó el proceso de construcción de
la actual, sobre las trazas de la que nos muestra Baldi.
La ERMITA que podemos ver en la parte derecha del dibujo extramuros
de la villa, donde también faltan la cúpula y la espadaña, que serán
posteriores.
Desde el
departamento de Cultura de Villaseca de La Sagra hemos considerado que estas
imágenes, junto con las crónicas, son de un gran valor tanto documental como
ilustrativo, pocos sitios pueden presumir de tener una imagen tan antigua y
real de su población, algo extraordinario para esas épocas. No era ni mucho
menos habitual hacer “turismo”, esas prácticas comenzaron posteriormente y solo
personajes como Cosme de Médici podían permitírselo.
Siempre
habíamos oído hablar sobre que antes de la Iglesia que hoy tenemos hubo otra,
pues aquí la vemos, que el Palacio fue residencia de los Marqueses de
Montemayor, también es evidente al pasar por nuestro pueblo un personaje tan
ilustre. El magnífico Hospital de San Bernardo, la Ermita de Nuestra Señora de
Las Angustias (entonces de la Veracruz) icono por excelencia de Villaseca, más
humilde que hoy en día, pero no menos valiosa y que guarda entre sus muros las
rogativas y lamentos, alegrías y tristezas de tantas y tantas generaciones de
villasecanos.

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