LA JOYA ESCULTÓRICA DE “LA OCTAVA MARAVILLA DEL MUNDO”, OBRA DE UNO DE LOS MEJORES DISCÍPULOS DE JUAN DE HERRERA, QUE FUE VECINO DE VILLASECA.

 

    La historia relacionada con nuestro pueblo no deja de darnos estas gratas sorpresas. Solo basta poner en el buscador Villaseca y van apareciendo estos temas, que llevan siglos archivados en bibliotecas, como es el caso de lo que contaré a continuación.

    Nada más y nada menos que uno de los más allegados discípulos de Juan de Herrera, arquitecto mayor de Felipe II artífice de casi todas las grandes obras realizadas durante su reinado, habitó en nuestra villa, su nombre Bartolomé de Elorriaga, quiero destacar su importancia porque en verdad la tiene, lo confirman los notables y numerosos trabajos que se le atribuyen, subrayados por historiadores del Arte.


    La obra culmen en la que participó fue el Templete y Fuente del Patio de los Evangelistas del Monasterio del Escorial, para lo que "saca y labra 5.000 piedras de mármol negro en las canteras de Estremoz" por este tema es por donde más referencias encontramos del personaje, los más entendidos lo consideran la joya del grandioso complejo escurialense y Juan de Herrera quiso que Elorriaga fuera uno de sus artífices. También levantó el edificio de la Botica e hizo las escaleras y nichos del Jardín de la Reina.


Fuente y Templete del Patio de los Evangelistas, Monasterio de El Escorial (Madrid)


    

    Una vez puestos en situación, vamos a hablar sobre por qué este hombre llegó a recalar en nuestro pueblo. Como habrán adivinado por su apellido, no parece que sea de estos territorios, el provenía de tierras vascas y formaba parte de un grupo afamado en aquella época llamado el de los “canteros vizcaínos”. Dado el contexto histórico en que se encuadra el asunto, serían reclamados para las innumerables obras de gran magnitud acometidas durante el reinado de Felipe II, acudiendo muchos de ellos al centro de España, pues era donde abundaba el trabajo, con la creación de la nueva capitalidad en la villa y corte de Madrid. Y así, Bartolomé de Elorriaga creemos que llegaría a Villaseca, es probable  que trabajara en la reconstrucción a Palacio del Castillo de Aceca y en este periodo encontrara el amor en nuestro pueblo.

    ¿Como demostrar que vivió aquí? Lo afirma el mismo en 1586, en un documento que se halla en el Archivo de Obras del Monasterio de El Escorial, que dice así:


“carta de poder del cantero Bartolomé de Elorriaga, vecino de Villaseca de la Sagra, por la que reconoce haber recibido cierta cantidad de dinero por cuenta de su majestad en las canteras de Estremoz donde se saca piedra para el enlosado de la fábrica”


    Ahí se declara vecino de Villaseca de La Sagra, esta hasta el momento es la única referencia encontrada para afirmarlo. Su mujer se llamaba Francisca Díaz, este apellido, sin duda, es bastante común en Villaseca, lo cual hace pensar que contrajera matrimonio aquí y fijara su residencia en nuestro pueblo formando una familia, de la que hay más datos, pues en este archivo aparecen los nombres de dos de sus hijos Juliana y Francisco junto al de su esposa, en el cobro de una cantidad que se le adeudaba por la construcción de la Iglesia de San Bernabé de El Escorial, que les fue abonada después del fallecimiento de Bartolomé en 1598.

"Cuentas libradas por Domingo de Mendiola, pagador, a los canteros Pedro del Carpio y Bartolomé de Elorriaga por la obra de cantería, mampostería y albañilería de una partida de la iglesia de San Bernabé de la villa que cae a la parte del cierzo, que finalmente se pagó a Francisca Díaz viuda de Bartolomé de Elorriaga, como tutriz y procuradora de Juliana y Francisco sus hijos legítimos y Bernabé de Centinela, curador, hijo y heredero como los demás, al cantero Miguel Sánchez y al albañil Juan Aguado por la obra de cantería y mampostería en una parte del cementerio de la iglesia de San Bernabé de la villa, al cantero Yuste González y al albañil Juan Aguado por la obra de cantería, mampostería y albañilería en una partida de la mitad de la iglesia de San Bernabé a la parte del mediodía, y a los canteros Pedro del Carpio y Yuste González por una parte de la obra de la iglesia de San Bernabé, en el año 1595”


    Es muy grato comprobar que el nombre de nuestro pueblo aparezca en los archivos de la magna obra de El Escorial considerada “La octava maravilla del mundo” además relacionado con la joya del complejo como es El Patio de los Evangelistas.


    Aparte de este trabajo, son bastantes las apariciones en libros de Historia del Arte donde nuestro cantero, después arquitecto, es mencionado. Como principales logros se le atribuye la construcción, según sus trazas, de la iglesia de Valdemorillo y el castillo de Villaviciosa de Odón. Pero estas no fueron ni mucho menos sus únicas obras, levantó la iglesia de Santa Quiteria de Alcázar de San Juan (esta con trazas de Herrera), también hizo ocho capillas en la Catedral de Segovia que le son asignadas "por ser inteligente y hombre de verdad", figura como maestro mayor de obras del monasterio de Uclés, la iglesia de San Bernabé en El Escorial y en numerosos pueblos de sus alrededores donde se reformaron o levantaron nuevas parroquias, además de la obra del campanario de San Juan de los Reyes en Toledo o el puente de Brunete sobre el Guadarrama.


Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, Valdemorillo (Madrid)


Castillo de Villaviciosa de Odón (Madrid)



    Sin ninguna duda, este vizcaíno residente en nuestro pueblo, fue de los mejores discípulos del gran Juan de Herrera, sus obras siguieron ese estilo marcado por su maestro, el que ha pasado a la eternidad como Herreriano. Todas ellas llevan su sello de identidad, esto es así porque los encargos le llegaban directamente a través de Herrera, que ocupado con asuntos de más alta enjundia, delegaba en sus  hombres más capacitados la dirección de los mismos, no por ello menos importantes y que requerían de  especialistas en trabajar la piedra. Así es como Bartolomé de Elorriaga de cantero pasó a ser arquitecto, aunque compaginó ambos trabajos, se ve que lo de la tradición cantera de su tierra de origen le corría por las venas y hasta el fin de sus días aparece en los documentos como "Maestro cantero".


    Así mismo, podemos creer fehacientemente que más villasecanos trabajaran junto a este hombre en sus cuadrillas, al aparecer en estos escritos sobre sus contratos y cartas de pago apellidos muy comunes en nuestro pueblo como Aguado o Sánchez, indudablemente, sus manos y esfuerzo pudieron formar parte de la monumental obra de El Escorial, aparte de otras muchas dada la cantidad de encargos que acaparaba nuestro personaje. Varias voces lo han considerado como el "mejor maestro destajero de la obra de El Escorial"  fama obtenida a través de su aportación a esta, por la cual lograba con facilidad los contratos para la realización de los trabajos anteriormente mencionados.

    

    Cuando visitemos el monumento de monumentos como es el Monasterio de San Lorenzo del Escorial, lo miraremos pensando que un trocito de esa impresionante mole de piedra, lleva el sello de nuestro pueblo también, al menos yo así lo haré...


Menciones:

  • Gregorio de Andrés, "La construcción de la Iglesia de Valdemorillo y el Castillo de Villaviciosa de Odón según las trazas de Bartolomé de Elorriaga", AEIM, XIII, 1976, 61-78.

  • Andrés, Gregorio de (O.S.A.): Inventario de documentos sobre la construcción y ornato del Monasterio del Escorial existentes en el Archivo de su Real Biblioteca. Madrid : Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Diego Velázquez, 1974. En: Archivo Español de Arte, 1974, n. 185 , p. 144-146 y 213-214

  



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