LA VALENTÍA VILLASECANA EN LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

 

    Duros momentos en la historia de España, tal vez los peores. Todo el mundo estará de acuerdo en que esa época nuestro país no gozó de buen gobierno, más bien todo lo contrario, lo cual fue aprovechado por el invasor francés Napoléon para intentar apoderarse del destino de nuestro país.

    Pero el arrojo del pueblo, que a pesar de la deriva y el desorden supo organizarse a base de coraje, no dejándose invadir por nada ni nadie, defendiéndose hasta las últimas consecuencias, logró apartar del camino al intruso galo y mantener viva nuestra patria, la más antigua de Europa no lo olvidemos.

    Y Villaseca de La Sagra, también aportó su granito de arena en esta contienda.

    Durante los meses posteriores al comienzo de la invasión francesa en marzo de 1808, al ser reprimida en la primera embestida de su ejército en la Batalla de Bailén en julio de ese mismo año, las ciudades más importantes, constituyeron por sí mismas Juntas de Gobierno con el fin de organizarse en contra de la ocupación, dado el vacío de poder generado.

    Como estrategia de defensa y a fin de alentar al pueblo a rechazar tan vil asedio a nuestra patria, se programaron por diferentes pueblos de nuestra provincia toledana, diversos actos de proclama y jura de fidelidad al Rey, además de alistamientos de varones entre 16 y 40 años para formar parte de la resistencia española.

    Así tuvo lugar en nuestro pueblo, un solemne y valeroso acto:

    La Proclama de Fernando VII en la plaza de la villa, celebrándose una función que duró tres días 20, 21 y 22 de agosto de 1808.

    En estas imágenes obtenidas de la Universidad de Sevilla, que a continuación muestro, se narra como se desarrollaron las jornadas, un documento único, de autor y procedencia desconocidos, al menos en la descripción del mismo así lo dice. Mientras lo lees imaginarás, dado el detalle con el que está redactado, como fueron aquellos acontecimientos en la plaza y en la iglesia.










    Con anterioridad a estas jornadas se realizó el alistamiento de hombres entre 16 y 40 años concretamente el 14 de agosto, cumpliendo así el concejo villasecano la orden dada desde la Junta Permanente y Tranquilidad de la Ciudad de Toledo el 8 del mismo mes, con el fin de saber las fuerzas con las que contaba la provincia en sus 217 pueblos por entonces. Para los más curiosos puede servir para encontrar antepasados, pues en cada línea del alistamiento se cita nombre y apellidos, parentescos, la edad y el oficio que desempeñaba, también la talla o si padecía algún problema físico. 

 

Este listado se puede visitar y descargar en el siguiente enlace del Archivo Municipal de Toledo: 






    Mención única e inigualable merece el villasecano que ha pasado a la historia de aquel fatídico momento, como uno de los héroes del dos mayo, MANUEL DÍAZ COLMENAR, alfarero de profesión, al que las correrías de los franceses por el centro de Madrid sorprendieron allí. Según narra Arturo Pérez-Reverte en "Un día de cólera" este hombre junto a más madrileños defendió con arrojo a la población que estaba siendo saqueada, fusilada... cobardemente por los gavachos. Se enfrentaron a ellos logrando acorralarlos y degollar a varios de ellos con sus navajas, pero en su huida fueron alcanzados y ejecutados ese mismo día. 

    Este es el texto de su partida de defunción, se encuentra en la Parroquia de la Santa Cruz en Madrid:

"Manuel Díaz, de cincuenta años, natural de la Villa de Villaseca de La Sagra de este Arzobispado, hijo de Julio y María Colmenar (ya difuntos), casado con Maria de la Cruz Fernández; Parroquiano de esta Iglesia, que vivía en la Calle de la Concepción Gerónima en numero dieciséis, falleció de muerte violenta en dos de mayo de 1808"

 

    El detalle de la proeza de este villasecano heroico lo deja para la posteridad Jesús Perezagua en su blog:

 MANUEL DÍAZ COLMENAR, HÉROE DEL DOS DE MAYO.



    
    Episodio de nuestra historia que supuso para España el fin total y absoluto de sus dominios e importancia en el orden mundial. En esta invasión los franceses hicieron mucho daño a nuestro patrimonio artístico y cultural, quizás la guerra que más. A lo que a nosotros atañe, el Palacio de Aceca, ya en un estado de semiabandono, terminó por ser destruido, incendiándolo. Probablemente en su afán dañino, al ver que en su interior no había nada valioso, más que el propio edificio, decidieron borrarlo del mapa para que las posteriores generaciones lamentablemente no lo conociéramos, ese fue su legado en estas tierras.






Comentarios

Entradas populares